Especialistas reunidos en un seminario organizado en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra alertaron sobre los desafíos que enfrentan los centros educativos ante el uso de la inteligencia artificial, la protección de los estudiantes en internet y la necesidad de fortalecer el pensamiento crítico.
La inteligencia artificial está transformando la manera en que los estudiantes aprenden, investigan y realizan sus tareas escolares. Sin embargo, su incorporación también plantea desafíos para los docentes, las familias y los directores de colegios, especialmente en lo relacionado con el pensamiento crítico, la protección de datos y la seguridad de los menores en los entornos digitales.
Estos temas fueron abordados durante el seminario “La escuela sin paredes: lo que todo director debe saber sobre inteligencia artificial, ciberseguridad y comunidades educativas digitales”, celebrado el 22 de octubre en el campus Santo Domingo de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).
La actividad fue organizada por el Centro Mipymes Innovación de la universidad, en colaboración con el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) y el Banco BHD, con el propósito de fortalecer las capacidades de los directivos de centros educativos frente a los cambios tecnológicos.
Uno de los principales planteamientos del encuentro estuvo relacionado con el riesgo de que los estudiantes utilicen herramientas de inteligencia artificial para completar sus asignaciones sin desarrollar una comprensión real de los contenidos. El decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes de la PUCMM, Radhamés Mejía, destacó que estas tecnologías pueden ser útiles para preparar materiales y explorar ideas, pero también dificultar la identificación de lo que realmente ha aprendido un estudiante.
El desafío no es solamente tecnológico, también es educativo
Durante la conferencia central, titulada “El liderazgo educativo en la era de la inteligencia artificial”, Alci Cruz, director general de la Comunidad Educativa Conexus, advirtió sobre la posibilidad de que los estudiantes desarrollen una dependencia de las respuestas proporcionadas por estas herramientas.
Su planteamiento puso especial atención en la necesidad de transformar la cultura de aprendizaje de los colegios, pasando de la simple acumulación de información al desarrollo del criterio, la formulación de preguntas y la capacidad de resolver problemas.
Este debate adquiere relevancia porque la inteligencia artificial puede facilitar la búsqueda de información y apoyar determinadas actividades académicas, pero su utilización no garantiza, por sí sola, que exista aprendizaje. El desafío para los centros educativos consiste en incorporar estas herramientas sin desplazar la lectura, la escritura, el razonamiento y la participación activa de los estudiantes.
Ciberseguridad y protección de menores: una responsabilidad de los colegios
Otro de los temas centrales fue la seguridad de los estudiantes en internet. Durante el panel “Ciberseguridad: ¿está protegida nuestra comunidad educativa?”, especialistas analizaron amenazas relacionadas con el acoso digital, el uso indebido de imágenes y la exposición de información personal.
Verónica Samaniego, especialista en crimen organizado transnacional y directora de Guardianes Digitales, alertó sobre casos de grooming, una práctica mediante la cual un adulto establece contacto y gana la confianza de un menor con fines de abuso o explotación sexual. También señaló que se han presentado situaciones en colegios relacionadas con imágenes sexuales manipuladas mediante inteligencia artificial.
Por su parte, Achile Hernández, especialista en ciberdefensa y ciberinteligencia, recordó la importancia de conocer la huella digital que dejan las actividades realizadas en internet. Desde Plan International, Michela Da Rodda planteó la necesidad de que los centros educativos identifiquen los riesgos, conozcan sus obligaciones y establezcan mecanismos claros para reportar situaciones que afecten a los estudiantes.
La formación de docentes y familias resulta esencial
El seminario también puso sobre la mesa la importancia de capacitar a toda la comunidad educativa. Nora Ramírez, directora del Centro Educativo Quisqueya de Santiago, destacó que la orientación sobre seguridad digital no debe limitarse a los estudiantes, sino incluir a directores, maestros y familias.
La discusión evidencia una realidad que los centros educativos deben considerar: la seguridad de un estudiante no termina cuando sale del aula. Las plataformas digitales, los grupos de mensajería y las redes sociales forman parte de su vida cotidiana, por lo que resulta importante que las familias y las instituciones cuenten con herramientas para reconocer riesgos y actuar oportunamente.
El encuentro concluyó con una conferencia de Pura Martínez, directora de la Escuela de Psicología de la PUCMM, centrada en el bienestar y la construcción de comunidades humanas en una época de creciente presencia tecnológica.
El seminario deja planteado uno de los principales desafíos de la educación contemporánea: aprovechar las posibilidades de la inteligencia artificial sin comprometer la formación humana, el pensamiento crítico ni la seguridad de los estudiantes. Más que incorporar nuevas herramientas, los colegios necesitan definir cómo utilizarlas con responsabilidad, acompañamiento y sentido pedagógico.