MINERD, República Dominicana es sede del encuentro regional “El poder de lo esencial”, organizado por el BID, donde autoridades educativas analizan cómo fortalecer la lectura, la escritura y la matemática desde los primeros grados.
El Ministerio de Educación de la República Dominicana colocó los aprendizajes fundamentales en el centro del diálogo educativo regional al participar como anfitrión del encuentro internacional “El poder de lo esencial: evidencia, política y práctica para avanzar en lectura, matemática y equidad”, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo. La actividad reúne a autoridades educativas, especialistas, organismos internacionales, academias y organizaciones sociales para analizar evidencias y experiencias que permitan mejorar los aprendizajes desde los primeros años escolares.
Durante el encuentro, el MINERD abordó la necesidad de garantizar el derecho a la educación mediante el fortalecimiento de la lectura, la escritura y la matemática desde los primeros grados. Estos aprendizajes son considerados la base para que los estudiantes puedan avanzar en las demás áreas del conocimiento, desarrollar pensamiento crítico y participar con mejores herramientas en su trayectoria escolar.
La viceministra de Asuntos Técnicos y Pedagógicos del Ministerio de Educación, Ancell Scheker, destacó que para República Dominicana representa un honor ser sede de este espacio regional y agradeció al BID por promover un escenario de cooperación e intercambio de conocimientos sobre un tema clave para los sistemas educativos. Según la información oficial, Scheker enfatizó que los niños y niñas no pueden esperar, por lo que el país busca aprender de nuevas evidencias y experiencias que ayuden a acelerar los aprendizajes.
Desde la mirada de TopEducativo, esta noticia tiene un valor especial porque vuelve a poner sobre la mesa una pregunta esencial: ¿qué debe garantizar la escuela desde los primeros años? Más allá de los debates sobre tecnología, infraestructura o innovación, ningún sistema educativo puede avanzar de manera sólida si sus estudiantes no comprenden lo que leen, no escriben con claridad y no desarrollan habilidades matemáticas básicas para resolver problemas.
El diálogo regional también conecta con una prioridad asumida por el país. La viceministra recordó que el Consejo Nacional de Educación estableció la Política Nacional para la Alfabetización en la Etapa Oportuna, una estrategia que recoge experiencias acumuladas y plantea la articulación de distintos sectores para alcanzar mejores resultados en los aprendizajes iniciales.

Este punto es clave. La alfabetización temprana no puede depender únicamente del esfuerzo individual de un docente o de un centro educativo. Requiere políticas públicas sostenidas, materiales adecuados, formación docente, acompañamiento pedagógico, participación de las familias y seguimiento permanente a los resultados. Cuando un niño no aprende a leer y escribir a tiempo, esa dificultad puede acompañarlo durante toda su vida escolar.
El MINERD también indicó que el país cuenta con un programa nacional enfocado en esta meta, pero reconoció que el seguimiento a los resultados y las nuevas evidencias permiten identificar áreas que deben ser ajustadas y fortalecidas. Esta visión es importante porque muestra que mejorar la educación no se logra solo con programas ya diseñados, sino con la capacidad de revisar, medir, corregir y adaptar las estrategias a la realidad de las aulas.
El encuentro se desarrolla los días 29 y 30 de septiembre y reúne a ministros, viceministros y directores de Educación de 18 países de la región, además de expertos y representantes de organismos internacionales, academias y organizaciones sociales. Su propósito es propiciar un diálogo abierto sobre evidencias y experiencias que puedan contribuir a una educación de mayor calidad, equidad e inclusión.
Para TopEducativo, este tipo de espacios debe traducirse en decisiones concretas. Hablar de aprendizajes fundamentales es hablar del corazón de la escuela. La lectura, la escritura y la matemática no son asignaturas aisladas; son herramientas para comprender el mundo, continuar aprendiendo y abrir oportunidades.
La gran tarea ahora será lograr que las evidencias discutidas en este diálogo regional lleguen a las aulas, a los docentes y a los estudiantes. Porque la mejora educativa no se mide únicamente en conferencias o políticas anunciadas, sino en cada niño que logra leer mejor, escribir con sentido y usar la matemática para pensar, decidir y resolver.